"No es un restaurante. Es mi casa. Entra, siéntate y hablemos."
No siempre abro. Escríbeme para saber si estoy — y te espero con el café puesto.
Mi historia
Mi historia no empezó en un restaurante, sino en la ventana de mi propia casa en La Habana. Durante años cociné para mis vecinos y amigos desde allí. No era un negocio: era mi manera de estar con la gente.
Hoy, aquí en Granada, sigo haciendo lo mismo. Vivo justo al lado, pared con pared con este local. Esta casa es la extensión de mi salón — un sitio donde te recibo como si fueras de la familia.
No busco clientes. Busco gente con quien compartir mi sazón.
Quién soy yo
Para mí, cocinar no es un trabajo. Es un acto de amor. Yo lo llamo mi cocinaterapia: mi manera de cuidar el alma a través de mis guisos, el aroma del café y escucharte con calma.
Mi receta secreta no está en las especias, sino en el tiempo que te dedico. Aquí estoy yo sola para todo, así que si tienes prisa, este no es tu sitio. Pero si tienes hambre de charla y de cariño, aquí te espero.
"Mi negocio es la convivencia. Transmitir el calor humano y el amor a la vida."
Mis platos para compartir
No tengo carta fija. Cocino lo que hay ese día, como en mi casa.
Arroz con frijoles negros. El plato que nunca falta en mi mesa.
Carne desmechada en salsa criolla, cocinada despacio. La receta de mi casa en La Habana.
Frituras crujientes como las hacían en mi barrio. Para picar y compartir.
Lo dejo cocer con calma, en salsa de tomate, ajo y mis especias. Las prisas no van con mi cocina.
Plátano verde frito y crujiente. En mi casa siempre hay un cuenco sobre la mesa.
El postre de mi infancia. Dulce de guayaba con queso: sencillo y perfecto.
Lo que haya ese día. Siempre algo dulce para terminar bien.
Estos son ejemplos de lo que preparo. Cada día la mesa es distinta — según lo que haya y con quién venga.
Mis tragos favoritos
Pa' alegrarte la vida.
Lima fresca, hierbabuena y ron cubano. Mi versión, con mi toque — como se hacía en la barra de mi barrio.
Una pasada.
Piña, coco y ron. Suave y tropical. Para los que quieren algo dulce y cremoso.
Pa' los más atrevidos.
Intensa, divertida y con mucho carácter. Si me la pides, sabes en lo que te metes.
Sabor que embelesa.
Leche, naranja y hielo. Un trago dulce que me recuerda a las tardes lentas de La Habana.
Pa' que te pongas guapo o guapa.
Tropical, fresco y con garra. Para cuando quieres algo que no sabes cómo se llama pero sabes que lo quieres.
Simple y clásico.
Ron añejo, cola y mi rodaja de lima recién exprimida. Así lo tomamos en casa.
Mis recuerdos compartidos
"Cada foto es una historia, cada nota un abrazo."
Estoy en una de las calles más bonitas de Granada. Pásate a saludarme, a tomar un mojito o a quedarte a cenar. Si ves la luz encendida, estoy cocinando.
Mándame un WhatsApp para saber si estoy abierta, reservar tu mesa o organizar una comida cubana en tu casa.
Enviar WhatsApp— Te espero con el café recién hecho.